La presión intraocular elevada puede dañar la capa de fibras nerviosas de la retina produciendo defectos en el campo visual con una reducción concéntrica del mismo. El paciente no presenta síntomas hasta que la enfermedad está bastante adelantada y la pérdida de campo visual es importante. De ahí que la detección precoz sea crucial. Es necesario realizar controles de la presión intraocular regularmente así como estudiar mediante pruebas complementarias, en los casos indicados, para realizar un seguimiento y adecuar el tratamiento en los casos que lo requieran.
Hay casos en los que existe glaucoma sin presión intraocular elevada (en los que el nervio es más sensible a la presión) y otros en los que existe una hipertensión intraocular sin existencia de daño del nervio. Existe un importante factor genético. Si le constan antecedentes de glaucoma en su familia, es recomendable visitar a su oftalmólogo para descartar glaucoma o detectarlo en las fases más iniciales.
La parte anterior del interior del ojo está llena de un líquido llamado humor acuoso que se está produciendo constantemente. Este líquido se drena a través de unos canales situados en el ángulo irido-corneal. Algunas personas tienen el ángulo irido-corneal estrecho teniendo más probabilidades de sufrir un cierre angular que bloquee el drenaje del humor acuoso.
Cuando se produce el cierre angular se bloquea repentinamente el conducto de evacuación del humor acuoso, provocando una elevación rápida e intensa de la presión intraocular, pudiendo dañar irreversiblemente la capa de fibras nerviosas del nervio óptico. Se trata de una situación de emergencia puesto que puede producir ceguera en cuestión de pocos días.
Es importante que acuda a realizarse una revisión oftalmológica para valorar si usted tiene o no un ángulo estrecho ya que, en caso afirmativo, el oculista le puede realizar de forma preventiva una sencilla intervención con láser para reducir el riesgo de sufrir un ataque agudo de glaucoma por cierre angular. Este procedimiento llamado iridotomía se realiza para abrir una nueva ruta de salida del humor acuoso en caso de que se produzca un cierre del ángulo.
